CHINA YA SE REFLEJA EN BLACK MIRROR

Gabriela Cruz/GIR Comunicaciones

 

 

Tal vez uno de los que pudimos sentir más cercanos a nosotros fue el primer capítulo de la Tercera temporada, titulada “5 estrellas”, donde una red social, parecida a Facebook, no sólo mide la popularidad, sino que otorga a todos los ciudadanos una calificación que les es válida para obtener ciertos beneficios, como tener acceso a un boleto de avión o rentar una casa en una zona exclusiva.

Mucho se ha hablado que las nuevas generaciones tienen dos vidas: una real y una en las redes sociales, donde una persona puede tener cientos de “amigos”, mientras que en la vida real no sale de su casa ni en fines de semana. Donde no ha acudido a una sola reunión en meses, visto a sus “amigos” en años ni tenido una cita real en mucho tiempo.

Pues bien, ¿qué pasaría si esa popularidad en Facebook condicionara nuestra vida real? Donde no todos y cada uno de nosotros estuviera obligado a utilizar la aplicación todos los días, otorgando “likes” a nuestros “amigos” y haciendo todo lo posible por conseguir los suyos, como una moneda de cambio para subir en la escala social. Por frívolo y absurdo que esto parezca, ya está sucediendo en China.

Según el diario digital “The Independent”, China está planteando un escenario en el que existirá un sistema de puntuación social en 2020. Esta puntuación, según el Partido Comunista de China, sería para crear “una cultura de sinceridad y una sociedad socialista armoniosa”. Y, para crear esta puntuación, China quiere usar todos los datos a su alcance. Incluyendo datos como la actividad social en Internet.

Según la fuente consultada, el gobierno Chino no ha anunciado los detalles de cómo funcionará este sistema de puntuación, aunque los partidarios ya le han puesto el nombre de “Internet Plus”. “Los detractores prefieren llamarlo un estado policial del siglo XXI”. Además de los ciudadanos, profesionales que trabajan de cara al público -como profesores, médicos, negocios o funcionarios- también podrían ser valorados en el ejercicio de sus funciones”.

La principal excusa para crear un sistema de puntuación tiene que ver con la economía, pues en China poca gente tiene una tarjeta de crédito o pide préstamos bancarios; así que los bancos y el gobierno tienen poca o ninguna información sobre la solvencia de los ciudadanos. La idea de China es hacer algo como el FICO estadounidense, el cual evalúa el riesgo que implica darle un crédito a alguien con una puntuación estándar.

Pero el motivo económico no es el único. Según “The Independent”, “China quiere mantener a raya a sus ciudadanos y una forma de hacerlo es con este sistema”. Todos sabemos que la República Popular de China es un país donde sus ciudadanos no gozan de las libertadas que otorgan los derechos humanos; donde la censura es utilizada de manera abierta para callar las críticas al gobierno.

Este sistema de crédito social, según la fuente, traería castigos tales como no poder acceder a clases de un tren, no poder viajar al extranjero o no poder enviar a tus hijos a las mejores escuelas, a aquellos que tengan una puntuación baja. Detractores del gobierno chino, podrían tener serios problemas con un sistema así vigente.

El artículo señala que no es la primera vez que China ha intentado aplicar algo así. Ya lo intentaron en Jiāngsū en 2010, con un sistema que daba puntos a los ciudadanos por buen comportamiento. Cada ciudadano podía tener hasta mil puntos, pero saltarse un semáforo te quitaba 50 puntos, participar en un culto, otros 50, y “usar Internet para acusar falsamente a alguien”, 100 puntos. Con base a esta puntuación, China daba una puntuación a cada ciudadano. Una “A” te daba ayuda del gobierno al empezar un negocio, y preferencia en el ejército, gobierno y partido. Una “D”, el grado más bajo, te excluía por completo de recibir ayudas gubernamentales o incluso empleo. Ése experimento fue un desastre. El gobierno local decidió mantener las puntuaciones eliminando la clasificación A-D, y mantienen silencio sobre qué hacen con estas puntuaciones. A pesar de este desastre, el gobierno chino está decidido a seguir adelante.

Además de los sistemas inventados por el gobierno chino, también hay empresas privadas chinas que lo están intentando. Son ocho proyectos piloto -aprobados por el gobierno chino- que han creado bases de datos de crédito, las cuales reúnen información financiera, legal y online. Y podemos contar con que el gobierno chino está siguiendo de cerca la evolución de estos proyectos.

El sistema de crédito social más popular en la actualidad es Sesame Credit, parte del gigante Alibaba (AliExpress). Este sistema ya funciona para, quien lo use de forma voluntaria, alquilar vehículos sin depositar una fianza o incluso saltarse las colas del hospital aplazando el pago de las cuotas. Incluso el sitio de citas más grande de China permite integrar tu puntuación en tu perfil. El 15% de usuarios mira que su potencial pareja sea “una persona de bien”.

Tendría más lógica pensar que los guionistas de “Black Mirror” se inspiraron en lo que sucede en China que al revés. Lo interesante de la ciencia ficción es que está basada en hechos científicos y en descubrimientos o inventos de la vida real. Julio Verne no fue un visionario, él se la pasaba días completos en las bibliotecas de las universidades leyendo e investigando sobre los últimos inventos y descubrimientos. Él sabía que ya se proyectaba llegar a la luna en un cohete y así lo plasmó, no fue al revés. Entonces, ¿será posible que inventos como los chips de memoria integrados al cerebro y las pantallas o cámaras a los ojos, ya son un proyecto en desarrollo?

 

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